El inversor convierte la corriente continua de los paneles en corriente alterna para utilizarla en la vivienda. También controla la producción, la red y, en algunos modelos, la batería. Elegirlo bien es tan importante como escoger los paneles.
Tipos de inversor
Los inversores de cadena son habituales en viviendas con una cubierta sencilla y pocas sombras. Los microinversores se colocan junto a cada panel y pueden ser útiles cuando hay orientaciones distintas o sombras parciales. También existen inversores híbridos, preparados para gestionar paneles y almacenamiento.
Cómo calcular la potencia
La potencia nominal debe guardar relación con la potencia del campo solar y con el perfil de consumo. No siempre es necesario que coincida exactamente con los kW de paneles, porque la producción máxima solo se alcanza en momentos concretos. El instalador debe explicar las pérdidas por limitación y justificar el dimensionado.
Qué ocurre con las sombras
Una sombra sobre un panel puede reducir el rendimiento de toda una cadena. Los optimizadores y microinversores permiten gestionar mejor algunas cubiertas complejas, pero añaden componentes y coste. Pide una simulación que indique las horas de sombra y la producción anual esperada.
Funciones que conviene comparar
- Monitorización desde aplicación y exportación de datos.
- Compatibilidad con baterías actuales y futuras.
- Protecciones frente a sobretensiones.
- Potencia de respaldo, si necesitas suministro durante un corte.
- Rango de temperatura y grado de protección.
Garantía y servicio técnico
Comprueba la duración de la garantía del equipo y quién tramita una avería. Una garantía ampliada puede tener condiciones distintas según el instalador. Guarda la factura, el número de serie y el certificado de puesta en marcha.
Conclusión
El mejor inversor es el que encaja con la cubierta, el consumo y el plan de almacenamiento. Compara la producción simulada, la garantía y el servicio técnico, no solo el precio de compra.