El autoconsumo colectivo permite que varias viviendas compartan la energía de una instalación cercana. Es una solución interesante para tejados comunitarios, pero necesita un acuerdo claro y una simulación realista.
Cómo se reparte la energía
Cada participante recibe un coeficiente de reparto que asigna la producción horaria. Puede ser fijo o ajustarse a los consumos previstos. La distribuidora utiliza esos coeficientes para calcular qué parte corresponde a cada contador.
Qué debe incluir el acuerdo
- Ubicación y propiedad de los equipos.
- Inversión inicial y cuotas.
- Mantenimiento, seguro y averías.
- Entrada o salida de participantes.
- Revisión de coeficientes.
Cómo comparar ofertas
Pide una producción anual por vivienda, porcentaje de autoconsumo, precio total con legalización y garantías. Compara también una alternativa sin batería y otra con almacenamiento.
Conclusión
El autoconsumo colectivo funciona cuando la comunidad entiende el reparto y las responsabilidades. Una memoria sencilla y tres presupuestos reducen los conflictos posteriores.